Tras un mes de esfuerzos en la Patagonia Argentina (El Chalten-Parque Nacional de Los Glaciares), los Pou se vuelven con el premio gordo que supone abrir su primera ruta de escalada en este exigente macizo, famoso en el mundo entero por su dureza climatológica y la belleza de sus montañas.

La niebla no nos ha dejado llegar hasta el collado de la Guillaumet:

«Mierda pensamos para nuestros adentros mientras nos damos cuenta de que mañana nos va a suponer tres horas mas de pateo…»

No pasa nada, estamos bien acompañados por la pareja mallorquina Cati Llado y Tomeu Rubí, para vivaquear en el gran bloque que hay a una hora de camino de Piedra Negra. Nos vamos ha quedar mucho mas abajo de lo planificado, pero como ocurre habitualmente en el monte, toca improvisar.

A la mañana siguiente cuando empezamos a andar a las 3:45 de la mañana nos damos cuenta de que nuestra elección ha sido la correcta. La niebla persiste y dentro de ella ha nevado toda la noche, con lo que tenemos un palmo de nieve encima de la pedrera que de Piedra Negra conduce hasta el collado.

Nos perdemos. Somos los primeros esa mañana: No hay huella y hay poca visibilidad en mitad de la noche y debajo de la niebla. Esta claro “que de noche todos los gatos son pardos”.

Cuando amanece todo es mas fácil y reencontramos nuestro camino hasta el collado, donde nada mas llegar disfrutamos de las vistas y el sol que nos da en la cara Este de la Guillaumet: El Paso Superior, el Fitz Roy, la Mermot, glaciares inmensos…El escenario es grandioso, de esos que solo puedes disfrutar en la Patagonia. 

No hay ni gota de viento, el día esta fantástico, y el parte ha acertado.

La verdad es que desde que llego a mediados de la década del 2.000 internet y con el las previsiones meteorológicas, este lugar es diferente, atacar cualquier cumbre con cierta garantía meteorológica ayuda muchísimo.

Pero en años muy malos como este 2.017, también se confunden, y si no, que nos lo digan a nosotros que en nuestro intento anterior acabamos calados hasta los huesos en el campamento de Piedra Negra.

Chicos, esto tiene que parar en algún momento

les digo a mi hermano Iker y a nuestro compañero mallorquín Tomeu Rubí, mientras trato de entrar en calor con todo mojado.

No se yo…

dice Iker haciendo movimientos similares a los míos.

Me habéis dejado en el medio a sabiendas de que os mojaríais mucho y eso se agradece, pero si queréis os cambio el sitio, estáis calados hasta los huesos, parece que habríais sacado el saco del lago

participa Tomeu comprensivo en la conversación.

Si, nos hemos mojado toda la subida, nos hemos mojado toda la tarde y ahora nos estamos mojando toda la noche

les digo yo sin poder aguantar la tiritona.

No están acertando con el parte, además se esta levantando mucho viento

dice Iker mientras sujeta la tienda.

Esta claro que estas tiendas súper ligeras de una sola capa no están pensadas para aguantar la lluvia, ¡y menos racheada como la de hoy!

dice resignado Tomeu.

Fitz_Roy
bibac

Aguantamos toda la noche sin dormir y totalmente mojados, y por la mañana viendo que el viento sigue rugiendo con fuerza nos vamos para abajo.

Pero volvamos al presente. Hoy el día es radiante. Tomeu y Cati se van para el corredor Guillot mientras nosotros intentaremos abrir una nueva vía a la izquierda de la misma pared.

Suerte chicos, disfrutar, el día está precioso

les decimos mientras chocamos nuestras manos.

También vosotros, darle duro a esa vía virgen

 nos animan ellos mientras cada uno tira para su lado.

Los primeros 200 m de ruta transcurren sin contratiempo por una pendiente media de 55º-60º. Vamos rápido y al ensamble, sin montar reuniones.

Por encima de la cabeza se intuyen 200 m mucho mas difíciles, aquí es donde comienza el terreno técnico.

Lo que desde abajo parecía casi todo roca, desde aquí se ve terreno mixto, y ese me toca a mi.

La mayor parte de la vía discurre sobre estrechas fisuras heladas (Lo que los franceses llaman Goulottes) en las que te vas asegurando -¡Cuando puedes!- sobre la roca.

Al loro aquí Iker que este mixto es difícil

le grito a mi hermano mientras piolets y crampones rascan la roca y no consigo mantener el equilibrio.

Vete asegurándote que aquí no nos podemos caer. Que no se te olvide que el grupo de Socorro de El Chalten hace un trabajo increíble pero en la Patagonia no se realiza ni un solo rescate en pared. Si nos hacemos daño hay que bajar al menos hasta pie de vía

me grita Iker para que tenga presente algo que nunca se me ha olvidado de estas montañas donde el compromiso es total. 

Reproducir vídeo

Al poco llega el único largo de roca pura. Iker lo escala en pies de gato. Yo con botas. Solo hemos traído un par de los primeros, hay que aligerar.

Dos chimeneas mas en mixto que nos hacen sudar tinta y estamos en la arista cimera a la que llegamos 10 horas después de haber iniciado nuestra ruta.

La Aguja Guillaumet termina en un Boulder de 5º grado. Este es el punto mas alto, así que aquí nos montamos con mucho cuidado, extendemos los brazos en señal de alegría y nos damos un abrazo a la vez que contemplamos uno de los paisajes mas espectaculares del mundo: Al este El Chalten y el desierto. Al oeste el impresionante grupo del Cerro Torre, el Piergiorgio, el hielo continental sur…Un mundo de montañas “imposibles” se abre ante nosotros.

Mientras descendemos con una pareja de Brasileños que vienen de la arista Fonrouse nos damos cuenta de que hemos aligerado tanto nuestro equipo para esta escalada que nos duelen los pies. Unas botas semirrígidas y unos crampones híbridos (Parte delantera acero y trasera aluminio) no son suficientes para una ascensión tan vertical, aunque las primeras sean unas La Sportiva y los segundos unos Petzl.

Pero es lo que tiene el estilo alpino en este lugar: Hay que aligerar tanto el peso para moverse con celeridad en las pequeñas ventanas de buen tiempo y por las largas aproximaciones, que a veces traspasas el limite de lo conveniente.

¡Lo que esta claro es que si quieres triunfar también hay que apostar!

La vía se llamara “¡Aupa 40!” en clara referencia a los 40 años que Iker cumple durante esta ascensión. ¡Que mejor manera de cambiar de década!

A nuestra vuelta a El Chalten lo celebramos con todos los amigos. La mayoría lo son desde el año 2.002 cuando en el refugio de Urriellu había varios argentinos trabajando.

El pueblo ha cambiado. De ser muy hippy ha pasado a parecerse cada vez mas a Chamonix: Mas caro, mas civilizado, mas negocios, mas restaurantes…Pero lo mas importante es que a la gente la vemos igual que siempre. Muchos de ellos con niños que antes no tenían, pero la actitud de intentar disfrutar de la vida al máximo, todavía perdura en este pueblo que hace de antesala a algunas de las montañas mas bonitas del mundo.

Hemos tenido que esperar un mes para una sola escalada, pero ha merecido la pena:

Esta nueva ruta será la primera etapa de un proyecto global al estilo de lo que fue “7 Paredes 7 Continentes” que se llamara “TNF 4 Elementos” que como su propio nombre indica, tratara de escalar cuatro montañas relacionadas de alguna manera con EL VIENTO, LA TIERRA, EL FUEGO y EL MAR.

“¡Aupa 40!” por lo tanto supone la primera muesca de este ambiciosa aventura, en un lugar, la Patagonia, muy famosa por sus VIENTOS de hasta 200 km/h.

Eneko Pou en Patagonia, febrero del 2.017

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