AL JUEGO DE LOS SHERPAS GANAN LOS SHERPAS

Lo primero y de justicia es dar nuestras más sinceras condolencias a la familia y amigos de Sergi Mingote. La pérdida del alpinista catalán deja un gran vacío en la comunidad montañera. 

Lo segundo es felicitar al equipo Sherpa, porque en el momento que han podido trabajar para ellos mismos, han conseguido ascender por primera vez al K2 en invierno y hace muy poquito los 14 ochomiles en seis meses. Creemos que se hace justicia a muchos años de “colonialismo” en el Himalaya.

A nosotros personalmente nos habría gustado que hubiesen conseguido ambas gestas de una manera muy diferente, pero la realidad es que la montaña es uno de los últimos espacios de libertad que le queda al hombre, y cada uno ejerce esta como más le apetece.

Por no hablar de que hemos sido los occidentales, con nuestro ego desmesurado, los que les hemos enseñado que para conseguir el objetivo todo vale, o dicho de otra manera, que “el qué” es mucho más importante que “el cómo” y “por dónde”.

Pues bien, es ahí donde nosotros no lo tenemos claro, porque si hace unos cuantos años, subir un coloso de estas dimensiones (Los 14 ochomiles se conquistaron entre 1.950 y 1.965) era una aventura de tal dimensión que lo justificaba prácticamente todo, hoy en día, con los avances tecnológicos, la información que se posee, la revolución de los materiales y entrenamientos, etc., hacer alpinismo “con menos, es más”, y no lo contrario.

El uso de oxígeno artificial, cuerdas fijas, y transitar por caminos totalmente pisados, a nuestro modo de entender la montaña, debería ser una cosa del pasado y no del presente o del futuro.

Y la culpa de esto no la tienen los sherpas, que no han hecho más que perfeccionar de una manera admirable lo que durante décadas han aprendido de los occidentales.

Quizás este ha sido el problema: La deriva hacia un alpinismo de muy baja calidad que es el que mayoritariamente se viene practicando en los últimos años en la cordillera más grande del mundo.

Y es curioso que esta última ascensión a un ochomil en invierno (el K2 era el último que quedaba) haya marcado esta tendencia, porque la realidad es que los polacos primero y las expediciones capitaneadas por el alpinista italiano Simone Moro después, en las que tomaron parte gente tan importante como Denis Urubko, marcaron un estilo auténtico de ascender estas montañas.

A nosotros en muchas ocasiones se nos ha tachado de puristas, pero viendo las aportaciones que hicieron gente como Messner, Habeler, Kammerlander, Loretan, Wielicki, Karo, Kukuczka, House, Bonington, y muchos otros más, en los 70 y 80, nos parece más interesante intentar seguir esta estela que la de “todo vale” para conseguir una cumbre.

En casa tuvimos un buen ejemplo en aquella época con la vía abierta por Nil Bohigas y Enric Lucas a la Sur del Annapurna, la ascensión de los catalanes al Bhagirathi III por la “Estrella Imposible”, o la más cercana actividad en el tiempo realizada por los vascos Iñurrategi, Vallejo y Zabalza entre muchos otros. 

El estilo alpino, el non-stop y la escalada en libre, han marcado y marcarán la historia del alpinismo.

Ser un buen alpinista es un proceso de muchísimos años que no se puede pretender rebajar con la ayuda de todos estos agentes externos.

La utilización masiva de cuerdas, el uso indiscriminado de oxígeno artificial, y en definitiva, la ayuda de agentes externos (guías, sherpas, etc.) disminuye la calidad de la ascensión. 

Ser un buen alpinista es un proceso de muchísimos años que no se puede pretender rebajar con la ayuda de todos estos agentes externos. La “autonomía” lo es todo ahí arriba.

Pero dicho esto, que quede claro que nos alegramos por el equipo sherpa. Después de décadas en la sombra empiezan a ver la luz y son ellos los que demuestran que están más fuertes. Es muy sencillo: Son sus montañas y sus organismos están hechos para andar por ellas.

Además, empiezan a ver el alpinismo por primera vez como un objetivo deportivo y no solo laboral, lo que significa, que aunque de momento no brillen en el estilo elegido, ni estén abriendo grandes vías en estas montañas, en el momento que adquieran los conocimientos técnicos y tengan el soporte económico para poder llevar estos grandes proyectos a cabo, el futuro del Himalaya en gran medida será Sherpa: “Al juego de los sherpas, ganan los sherpas”.

       

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Jacobo Nieto

    Hola Eneko e Iker,
    Desde RRSS he leído un montón de comentarios y opiniones sobre esta ascensión al K2 y me sorprende que la mayoría de los profesionales del alpinismo, como vosotros, os alegréis por el equipo sherpa y sea la gente que no sabe lo que un ochomil in situ los que no se alegran por el logro conseguido, aunque sea con O2.
    La montaña siempre va a estar ahí y el que lo consiga sin O2 o en estilo puro alpino tendrá también su reconocimiento en la historia del alpinismo.
    Muchas gracias por dar siempre vuestra opinión.
    Un saludo!!

  2. Aitor

    Siempre es interesante leer vuestra opinión, tanto por quiénes sois, así como por vuestra propia filosofía y coherencia dentro de este mundillo. Estoy muy de acuerdo en la mayoría de las reflexiones de vuestro articulo,no tanto en otras. No obstante, no voy a entrar en el fondo del asunto ya que suficiente revuelo se ha levantado ya en la comunidad montañera, y a fin de cuentas cada uno tenemos nuestra propia opinión y visión del asunto K2 invernal.
    Pero si me gustaría transmitiros a vosotros y vuestros lectores una reflexión respecto al purismo, estilo y el «cómo», además trasladandolo a actividades menos «pro», para ver si en cierto modo el paralelismo nos hace entenderlo y quitamos hierro al asunto.

    Supongo que la mayoría de los montañeros que masivamente acuden al Everest todos los años con las expediciones comerciales preferirían subir por el corredor Hornbein en lugar de por la vía «normal» , pero claro muy pocos pueden hacerlo. Tienen entonces que quedarse en casa al no tener nivel para una vía de alta dificultad o porque son incapaces de subir por ejemplo sin O2, cuerdas fijas o en estilo alpino?
    No es el tipo de actividad que más me gusta, pero entiendo qué cada uno hace lo que puede y está dentro de sus posibilidades, y aunque no aporte nada a la «historia» del alpinismo, estoy seguro que para la suya personal, será el hito de su vida.
    Es como si uno va a Yosemite porque su sueño es hacer el Capitán y como no tiene nivel para hacerlo en libre, le denostáran y quitaran merito por hacerlo en artificial. Si fuera así, los que hacen free solo serían los únicos dignos de escalar no?

    Creo que hay muchos estilos diferentes de hacer las cosas y ninguno es mejor o peor que el otro, simplemente es diferente. A nadie se le escapa que unas actividades tienen muchisimo más merito que otras por la originalidad, dificultad, el estilo o compromiso adquirido, es evidente, pero eso no las convierten en mejores; naturalmente gozan de mayor reconocimiento y crean admiración, pero no por ello vamos a desprestigiar a otras más «sencillas».

    Soy consciente de que no son exactamente los mismos casos pero con todas las burradas que se están diciendo estos días por ahí a colación del K2, me apetecía decirlo y supongo entendereís el paralelismo.

    Besarkada bat bioi eta segi gogor gogorrian 💪

  3. Zubdiri

    Se ha subido sin oxígeno!!!!

    Bonding together, putting any differences aside and closing this incredible winter climbing chapter by way of teamwork and giving the often underappreciated people of Nepal something to be proud of.

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